Vivir de ese suspiro que supone esperarte aún sabiendo que no vas a volver,
hacer de ese silencio la banda sonora de tu vida y romperte los esquemas
intentando buscar el cuadro que mejor te defina.
Y no se porque al final acabas equiparando todo al arte.
Y te preguntas que tendrá esa melodía que se parece tantísimo a tu rostro,
o quizás es que solo una imagen tuya,
ya es música.
No hay comentarios:
Publicar un comentario