Colour my life with the chaos of trouble.

martes, 16 de septiembre de 2014

Puzzles hipotecados.


Vivimos un amor condenado
desde el día en que hipotequé
mis ojos en tus labios.

He andando buscando respuestas,
desesperadas,
a los nervios acorralados
en el fondo de mi estomago.

He saboreado el pavor del futuro
y he conocido de primera mano
el miedo que producen
tus planes,
a ras de mis dudas.

Una lluvia de agua pasada
se ha volcado sobre mis instintos
y he seguido al corazón,
por el camino equivocado.

A veces palpito del recuerdo
de escribir cosas tristes
y sentir que han pasado.
Porque al fin y al cabo
son los versos
los que me hacen preso
de todo aquello que aún no ha ocurrido
en tus sueños.

Y soñamos para sentirnos vivos.
Y vivimos porque soñamos.

Mientras que en algún punto del sueño
nos volvemos cobardes
y huimos,
desesperadamente,
de un final feliz.

Porque la felicidad nos aterra
y aún así la buscamos
en los intentos fallidos
de juntarnos las piezas que nos faltan
sin saber que quizás
fuéramos el puzzle equivocado.

Y en medio de este rompecabezas
se me van las ideas a tu espalda
y hablamos de otra hipoteca
por la que deben responder
tus besos.
 
Por los daños colaterales de tus sonrisas 
sobre mi retina
pasada las dos de la madrugada.