¿Cuántos versos has decido robarme?
Y le basto la madrugada para mirar
directamente a los ojos,
al desastre.
Y querer revertirlo.
¿Cuántos días vas a dejarme la prosa
debajo de los zapatos
para que escriba sobre dos cordones,
desesperados,
por enseñarte a atar
las entrañas?
Acabé encontrándote en un banco,
riendote a más no poder
con mil historias en los bolsillos
y una maleta casi olvidada.
¿Cuánto tiempo voy a creer
en mis versos?
Y acabó -la poesía- mirándome a los ojos,
y entendí cómo atarme los cordones.
Colour my life with the chaos of trouble.
miércoles, 30 de julio de 2014
lunes, 21 de julio de 2014
Se me han olvidado los versos en unos bolsillos que no eran mios.
Me dan pánico las agujas, las noches de domingo, el queso
fresco a dos centímetros de mis labios, los pies, las cucarachas que se atreven
a volar, las películas demasiado complicadas, el movimiento de las placas
tectónicas, la Pepsi, el exceso de tecnología, las risas vacías, los silencios
incomodos, perderos, el vacío, la inmensidad del mar, los trenes, desaparecer,
la lana y tus ojos sobre mis labios con
toda una tarde por delante.
Me vuelve loca el chocolate blanco, la velocidad, las frases
extrañas, cualquier cosa a la carbonara, leer entre líneas, las alturas, los
libros inquietantes, las taquicardias de alegría, los llantos de felicidad, las
ventanas, los aviones, la música a todo volumen, los chistes malos, los gritos de emoción, y mis labios asustados ante tus ojos con toda
una tarde por delante.
Odio el orden, los coches, las flores, el humo, la cerveza,
las complejidades, las complicaciones también por qué no, las cosas banales,
madrugar, la soledad un día especial, el negro, los relojes, el tiempo que
corre en mi contra, el café, los saltos inesperados en el tiempo, los ruidos
insoportables, las maneras perdidas, los cielos grises, las olas del mar, las
vidas que se acaban, la impotencia, la mala repartición de bienes, la política
y mis besos, desesperados, por tu espalda.
Amo el yogurt blanco, la ginebra, el verde, volar, creerme
la reina del mundo, las locuras, la tranquilidad, las contradicciones, el Nesquik,
los arcoíris, las fuentes enormes, viajar, Andalucía, los animales, el blanco y
negro, la noche, la ciencia, cumplir ilusiones ajenas, luchar, la verdad, y tu
espalda, desesperada, por mis besos.
lunes, 14 de julio de 2014
Marea.
Empaqueté tus ojos,
casi verdes,
en una docena de sueños
que nada tenían que ver con esto.
Liberé las ansias de tu espalda
presionándome el corazón
y me dediqué a vivir de suspiros intencionados
por si acaso conseguía enamorarte,
a media luz,
un sábado noche.
Me llevé tu sonrisa a juicio
y acabe ganándole la querella
a tus labios.
Usaste el efecto ancla
en una piscina de aire.
Y aquí sigues,
poetizando el arte.
De mirarte.
casi verdes,
en una docena de sueños
que nada tenían que ver con esto.
Liberé las ansias de tu espalda
presionándome el corazón
y me dediqué a vivir de suspiros intencionados
por si acaso conseguía enamorarte,
a media luz,
un sábado noche.
Me llevé tu sonrisa a juicio
y acabe ganándole la querella
a tus labios.
Usaste el efecto ancla
en una piscina de aire.
Y aquí sigues,
poetizando el arte.
De mirarte.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)