Colour my life with the chaos of trouble.

lunes, 21 de julio de 2014

Se me han olvidado los versos en unos bolsillos que no eran mios.



Me dan pánico las agujas, las noches de domingo, el queso fresco a dos centímetros de mis labios, los pies, las cucarachas que se atreven a volar, las películas demasiado complicadas, el movimiento de las placas tectónicas, la Pepsi, el exceso de tecnología, las risas vacías, los silencios incomodos, perderos, el vacío, la inmensidad del mar, los trenes, desaparecer, la lana  y tus ojos sobre mis labios con toda una tarde por delante.

Me vuelve loca el chocolate blanco, la velocidad, las frases extrañas, cualquier cosa a la carbonara, leer entre líneas, las alturas, los libros inquietantes, las taquicardias de alegría, los llantos de felicidad, las ventanas, los aviones, la música a todo volumen, los chistes malos, los gritos de emoción, y mis labios asustados ante tus ojos con toda una tarde por delante.

Odio el orden, los coches, las flores, el humo, la cerveza, las complejidades, las complicaciones también por qué no, las cosas banales, madrugar, la soledad un día especial, el negro, los relojes, el tiempo que corre en mi contra, el café, los saltos inesperados en el tiempo, los ruidos insoportables, las maneras perdidas, los cielos grises, las olas del mar, las vidas que se acaban, la impotencia, la mala repartición de bienes, la política y mis besos, desesperados, por tu espalda.

Amo el yogurt blanco, la ginebra, el verde, volar, creerme la reina del mundo, las locuras, la tranquilidad, las contradicciones, el Nesquik, los arcoíris, las fuentes enormes, viajar, Andalucía, los animales, el blanco y negro, la noche, la ciencia, cumplir ilusiones ajenas, luchar, la verdad, y tu espalda, desesperada, por mis besos.

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